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HOMENAJE al maestro Francis Chapelet en Abarca de Campos

 

Homenaje a Francis Chapelet

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Durante los días estivales de verano se llevó a cabo un sencillo pero profundo homenaje a la figura del maestro Francis Chapelet en su 80 cumpleaños.
Destacar la figura de Francis Chapelet en Tierra de Campos, es hablar del Genius Loci, un concepto Romano que significa de acuerdo a las creencias Romanas antiguas, espíritu guardián entre otras acepciones. Este espíritu da vida a la gente y a los lugares y determina su carácter o esencia.
Artistas, escritores y arquitectos, han encontrado inspiración en el carácter local de un lugar y han explicado el fenómeno, tanto en el arte como en la vida cotidiana, cuando se han referido al paisaje o a los ambientes urbanos.
Tierra de Campos con sus templos silenciados durante muchos años, no sería actualmente lo mismo sin su presencia. Sin su atenta mirada no hubieran sido rescatados del expolio, abandono y tal vez la desaparición muchos de nuestros órganos, sin el Genius Loci que ha incorporado la música en nuestro territorio.

Esto es realmente lo que ha significado Francis para Tierra de Campos y su trayectoria vital desde hace más de 50 años de su llegada así lo atestigua.

Su carácter intrépido audaz e impulsivo a la hora de enfocar sus proyectos vitales y profesionales, han contribuido a realizar cientos de restauraciones de órganos en España, Francia, México, Bolivia, Perú, y a ser conocido internacionalmente como un gran organista.

Ha sido titular del Órgano de San Severín de París, considerado entonces como el mejor órgano de París, y de San Giovanni de Fiorentini, en Roma.
Aceptó ser nombrado Organista Honorario del Órgano Histórico de Torre de Juan Abad, y también ha sido el principal impulsor de la recuperación del patrimonio organístico de Liétor, además del de la Tierra de Campos Palentina.

Durante veinte años, ha sido profesor de Órgano e improvisación del Conservatorio Nacional de Burdeos. Fue a la vez miembro de la Comisión del Ministerio de Cultura Francés para la construcción de órganos nuevos, así como para la restauración de los Órganos clasificados “monumentos históricos”, y miembro corresponsal de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid, cargos que dejó, para dedicarse con más tiempo a su nueva pasión: la restauración y construcción de órganos en Bolivia.
Es durante esta época de colaboración con organeros bolivianos y extranjeros cuando visita en numerosas ocasiones al Obispo Nicolás Castellanos, durante el desarrollo del plan 3000 de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, siendo un gran conocedor de su obra.

Sus experiencias vitales desde su nacimiento han sido fundamentales para entender su presencia, trabajo y maestría a la hora de interpretar al órgano su música.

Su niñez transcurrió en Argél hasta los 10 años. En ella vivió la batalla acaecida en la bahía de Argel entre la flota Alemana y la flota Francesa al lado de su padre pintor de la marina Francesa. Francis desarrolló desde joven una mente viajera debido al trabajo de su padre, que le hizo recorrer todos los continentes y despertó en él una de sus grandes aficiones, la navegación en barco.

En su último viaje en velero, vivió el maremoto ocurrido en 2010 en la costa de Chile. Surcaron en velero el Océano Atlántico saliendo desde Southampton hasta la costa Brasileña, bordearon hacia el Sur hasta cruzar el Cabo de Hornos y subiendo por el Pacífico hasta Perú. Fue a la altura de Valparaíso cuando les sorprendió el maremoto próximo a la Isla de Robinsón Crusoe frente a las costas de Chile.
Pero fue en otra travesía cuando se lesionó el hombro en la ruta entre Rótterdam y Lisboa a la altura del Canal de la Mancha, en una gran tormenta a bordo del Sagres (buque escuela de la marina Portuguesa).

Otras de sus grandes pasiones es la Vulcanólogía, conoce en profundidad el Stromboli, habiendo subido varias veces hasta su cima para escuchar los ritmos telúricos de sus erupciones. El impacto que le producen estas visitas a los cráteres de los volcanes dieron como resultado unas grabaciones presentadas al público en 1973 bajo el formato de improvisaciones, interpretados en un ciclo denominado “L’Orgue Contemporain à Notre-Dame de Paris: Xenakis Chaynes.Chapelet, interpretado por Francoise Reunier y: Francis Chapelet, sobre diversos volcanes como el Niragongo, el Etna el Stromboli entre otros.

Su primer encuentro con los órganos Españoles se produjo en Covarrubias en 1957, en el transcurso de viaje con sus padres por España, teniendo Francis 23 años. Esto le produce una honda impresión y desarrolla en él un cariño especial por este instrumento hasta tal punto que a día de hoy, tratando de imitar este instrumento es su deseo entre sus muchos legados donar un nuevo órgano, con la misma fachada que la del órgano de la villa Burgalesa a la fundación que lleva su nombre.

Bajo su patrocinio ha arreglado cientos de órganos a lo largo del mundo, y en concreto en Castilla y León su contribución es incuantificable, y su inmenso legado a la Fundación que lleva su nombre y en la que hoy nos encontramos desea agradecer profundamente su incalculable aportación. El trabajo desinteresado y su dedicación sin límites. Es para nosotros un honor un deber continuar con la labor que en su día iniciaron el maestro Chapelet con la ayuda de los que en su día fueron los socios fundadores y la labor altruista de un buen número de socios y amigos.
Hoy es innegable que ese proyecto, ese legado, esa ilusión y ese conocimiento extenso y profundo del órgano de nuestra tierra no es un proyecto naciente sino una realidad con una enérgica proyección.
Gracias a todos ellos hoy estas tierras pobres en población y ricas en cultura y patrimonio, cuentan con unas instalaciones, fondos bibliográficos instrumentos y sobre todo ilusión, por seguir trabajando para continuar con el deseo del maestro que da nombre a esta Fundación. Bajo su atenta mirada y con su inestimable apoyo continuaremos la labor que le dio origen.
Aunque sean tiempo complejos será deseable que la cultura no se relegara a un segundo plano, ella nos da origen, voz y aliento para lo que estas tierras han sido, son y serán, y aunque es la iniciativa privada la que ha visto nacer esta fundación, esperamos contar con la colaboración de las instituciones culturales, locales, regionales y nacionales en adelante.
Desde su vivienda de barro en Abarca de Campos, entre los ladrillos de tejar, ventanas enrejadas y carpinterías avejentadas por el sol y el tiempo, se escuchan los tubos sonar, es Francis que nos saluda con su música, el carillón de la plaza que toca cada hora y nos recuerda, al Genius Loci de Tierra de Campos, una tierra que se siente agradecida por su aportación, trabajo y dedicación.

NOTA DE PRENSA

Imagen y texto I. Villena.
Fundación Francis Chapelet